La fuente de la eterna juventud.

 

Hace unos días fue el cumpleaños de la obra mas influyente del Siglo XX, pero los “amigos” del artista le dieron plantón. A la fiesta no apareció nadie.

Sorprende y es muy significativo que sea casi imposible encontrar una publicación seria que nos recuerde la importancia de semejante centenario… que el ready made tiene ya un siglo. Nada en el New York Times, casi nada en medios artísticos. A los seguidores de la academia del arte contemporáneo no le apetece mirarse al espejo y verse con arrugas de centenario.

El mundo del arte, que no es ni una pizca mas original que el mundo real, también odia soplar las velas… Los peterpanes e intelectuales del arte también desean vivir en la horterada de la juventud perpetua. Se han tomado en serio, no solo la indumentaria cool, o las cremas antiedad, también la condición principal de la juventud: Carecer de pasado.

“La fuente” de la eterna juventud se llama arte contemporáneo. Y la magia producida por esa fuente, como todos los hechizos en todos los cuentos, acarrea efectos secundarios: Quien beba de ella se olvidara hasta de su padre.

 

Leave a Reply