Panfleto de Elo Vega “A Contrapelo. Las mujeres en los monumentos públicos de A Coruña”

“Quien no es feminista es mala persona”. Esto afirma la artista Cristina Lucas . La adhesión a una ideología es un fantástico carnet de altura moral y lo que permite a Cristina creerse mejor que los demás mortales. No terminamos de aprender que las ideologías son visiones parciales que asumidas como verdades universales no conducen a nada bueno. Y lo peor es cuando comprobamos que esa ideología en manos de muchos (Feminismo en este caso) no es más que pura fachada. Esto es lo que pretendo demostrar sobre el trabajo de Elo Vega, “A contrapelo. Las mujeres en los monumentos públicos de A Coruña”. 

 Dice Elo:

  Parece obvio que no es sólo por lo feas, lo insultantemente populistas, banalmente aburridas o el romo y corto vuelo de su imaginación, pero necesitamos dejar atrás a ninfas y sirenas, igual que a las alegorías que aletean su admiración alrededor del héroe. 

 Lo obvio de lo feo de las sirenas será obvio para Elo. El corto vuelo de las sirenas es tan corto como unos 3000 años aproximadamente desde que Homero hizo que Ulises se topase con ellas. Para Elo Homero debió ser un corto de imaginación y padre del “patriarcado opresor”(ley universal que rige la historia de la humanidad). 

El llamamiento de Elo a abandonar las sirenas llega un poquito fuera de tiempo. Aquí encontramos el primer elemento de la FACHADA del feminismo de Elo: Lo que vulgarmente se llama descubrir el Mediterráneo.

¿Alguien se toma hoy en serio a las sirenas o a las ninfas?. Elo nos quiere hacer creer que si. ¿Alguien puede creerse que alguna chica joven pueda tragarse el cuento o importarle tres pitos si los monumentos de Coruña le ofrecen referencias para su “empoderamiento”?. No se si Elo tiene hijas o hijos, pero es evidente que esta muy fuera de onda. Ni Elo misma puede creer que las jóvenes hoy están estancadas en mitos sobre ninfas, sirenas o príncipes azules. Ni que tengan problemas para estudiar y trabajar donde quieran o meterse en la cama con quien quieran cuando quieran o “empoderarse” (sea lo que sea eso) de la manera que prefieran. La cruzada de Elo contra las ninfas es una cruzada caballeresca a destiempo y cómica, una Quijotada. 

 Por supuesto el mito de “la explotación laboral femenina en el presente” no podría faltar en el panfleto de Elo. Pero es desviarnos mucho del tema.

Creo en la buena fe de Elo. Ella cree que de verdad las jóvenes sufren hoy una opresión patriarcal. Ese es segundo elemento de esa fachada del feminismo del panfleto: El mito de la opresión patriarcal. 

Seria necesario un estudio muy serio que explique porque algunos “intelectuales” creen en tales mitos. En este sentido Elo es menos critica de lo que cree. No hace más que actuar como siempre actuó la masa en toda época: Adoptar el mantra social de moda sin crítica alguna, aceptar lo que es mayoritariamente aceptado, políticamente correcto y ademas rentable y bien financiado. A los panfletistas nunca les faltó financiación. El discurso de Elo sobre los monumentos de Coruña es de principio a fin una concesión de principios a las teorías de la “lógica sexista” y a la “opresión patriarcal”, tan de moda, de la que no se duda y la que nos vende el poder de turno (mediante panfletos como este, por ejemplo). 

 Que los roles sociales han cambiado en muchos ámbitos es un hecho de perogrullo. Nuestra mentalidad y circunstancias no son las del siglo pasado ni las de hace 2000 años. La estructura social, en la mayoría de las épocas, le guste a Elo o no, tenían su base en la guerra, mediante una constitución social aprobada por hombres y mujeres. Cualquier juicio subjetivo de este hecho o cualquier otro sobre épocas pasadas utilizando nuestros valores actuales conduce a la pura demagogia. 

 El papel estético de belleza atribuido exclusivamente a la mujer excluía de el al hombre, que estaba a su vez cercado (oprimido) en el rol de guerrero (el que al final era el que ponía las tripas en el campo de batalla). Esto es una construcción que no se puede zanjar de forma zafia sacándose de la manga una “opresión patriarcal”. Oprimidos uno como el otro, y el de más allá. Nadie vivio bien (bajo nuestros estándares) y todos lo pasaron, hablando claro, canutas. La opresión, la lucha, el crimen o la barbarie es un fenómeno histórico objetivo pero hacer demagogia sobre ello para sacar algún partido en la actualidad es algo poco digno. Aquí encontramos el tercer punto de la fachada del feminismo de Elo: El Victimismo. 

 Las mujeres colaboraron en la creación de toda construcción social. Ni un grado menos que los hombres. Elo nos encierra en una lectura histórica desfasada, ideológica y fantástica. Una ramplona traslación de la falaz teoría marxista de lucha de clases y la opresión patriarcal que aún se saca a relucir sin vergüenza alguna. El Posmodernismo y la escuela de Frankfurt causo estragos, con estas teorías esquizofrénicas estilo Marcuse. (Léase Eros y la civilización, si quieren echarse unas risas). 

 Sobre los monumentos en Coruña Elo defiende la tesis de la “exclusión” machista de la mujer en tales monumentos. Sin embargo inmediatamente nos suelta una lista de todas las mujeres representadas. Porque lo femenino y las féminas si que están representadas, pero no de la forma que a Elo le gustaría (ella no dice cual sería la forma correcta).  Por supuesto que no se encontrará en esos monumentos la forma que Elo pretende correcta (sea cual sea). Buscar en ellos la representación femenina que a ella le satisfaría es tan absurdo como buscar la representación de un teléfono en un monumento del siglo XVIII.

 Elo parece olvidar que el feminismo es una ideología no universal, que se creo en términos históricos hace tres días y que en occidente la igualdad (de derechos) es un hecho. Y aqui encontramos la cuarta característica que la fachada feminista de Elo: La distorsión histórica. 

 Me parece bien que a Elo le moleste a titulo personal cualquier estética del pasado, pero debería ser mas cuidadosa con la historia. Porque ademas de molestarle el papel metafórico de la mujer, le molestan tambien las mujeres reales de esos monumentos. Su interpretación de Maria Pita es de risa: Si la mujer se representa como símbolo metafórico, es algo machista, si se representa como una trabajadora, también es machismo, y si se representa como luchadora, tambien es machismo. Elo seria capaz de ver y demostrar el machismo contenido en un tenedor o en una cuchara. 

La mujer en definitiva tiene que ser lo que diga el feminismo. A Elo no le convence y tiene pegas para con la moja esa de Calcuta (no se empoderó ni nada la monja) o hacia la ideología de Bazán, ambas eran Mujeres defectuosas según su panfleto.

 Solo la mala fe puede explicar que Elo desprecie el aporte histórico de Bazán al denunciar la Leyenda Negra (de lo que Elo es un ejemplo clarísimo). Que Elo se crea y repita a estas alturas las atrocidades dibujadas por Teodoro de Bry en la Bevisima de las Casas es realmente patético, como lo es que aun haya subvenciones para tales cosas, en fin… Lo mismo pasa con el clásico de la represión y el victimismo de la guerra civil que tampoco podía faltar en el panfleto. Del genocidio de religiosos y violación de las monjitas no dice nada. 

 Por desgracia el contenido de este panfleto no es un caso aislado. Es el patrón canónico clásico sin el que uno no consigue cartilla de intelectual en España desde los tiempos de Goya. No por nada Elo hace una pasada sobre la “mitificación” de la guerra de la independencia. (La madre patria también es machismo). Que los panfletos hoy sean elevados a la categoría de producto artístico es comprensible tal como esta el panorama, pero que se nos sigan intentando colar semejantes esquizofrenias es el colmo.

 La teoría conspiranoica nos la resume Elo así: Resulta que la opresión del patriarcado “logra hacerse invisible porque forma parte de nuestra vida diaria” gracias a un “poder hipnótico” que pasa desapercibido hasta para “los opresores”. 

Menos mal que tenemos intelectuales y artistas de altura para abrirnos los ojos.

LIBROS NO RECOMENDADOS II: TEORIA ESTETICA (ADORNO)

Casi nadie lo ha leído (con razón) a pesar de que su autor es una pieza fundamental de la armadura intelectual del mundo del arte progresista. Y de su descalabro.

El librito empieza así: “Ha llegado a ser obvio que ya no es obvio nada que tenga que ver con el arte, ni en el mismo …”

La estupidez y falta de lógica de esta frase salta a la vista a no ser que se carezca del mas elemental sentido critico: Decir que en el arte ya “nada es obvio” es decir que si es obvio: Su obviedad es que no es obvio*. Con esta frase Adorno niega lo que afirma.

Tonterías de este calibre se repiten en cada frase desde la primera hasta la ultima pagina con el lenguaje más pedante posible. Insoportable.

* Un ejemplo práctico: Antes de entrar en un museo de arte contemporáneo sabes que puedes encontrarte allí cualquier cosa, obviamente.